miércoles, 16 de enero de 2013

La Maldición de la Perla Negra


Elizabeth Swann tenía doce años cuando navegaba junto a su padre, el noble Weatherby Swann, y el oficial James Norrington rumbo a Port Royal desde Inglaterra. Durante la travesía encontraron los restos de un barco atacado por piratas y a un niño llamado William Turner flotando a la deriva con un extraño medallón dorado colgando del cuello. Una vez el chico estuvo a salvo en su barco y temiendo que el medallón lo identificase como pirata, Elizabeth lo tomó y lo conservó sin decir nada a nadie. Sólo ella pareció vislumbrar entre la niebla cómo un misterioso barco con velas negras abandonaba el lugar del desastre.

Años después, Elizabeth vive acomodada en el palacio de Port Royal, junto a su padre, que es el gobernador de la isla al servicio del Imperio Británico. Will Turner trabaja como aprendiz de herrero y siente algo por Elizabeth aunque su baja clase social le impide tener el valor de acercarse a ella, que también parece mostrar interés por él.

1ª Aparición de Jack Sparrow
Ajeno a todo ello, el capitán pirata Jack Sparrow llega al muelle de Port Royal en una pequeña embarcación, que acaba hundida. Al poner pie en el muelle le piden una tarifa de atraque y su nombre para poder acceder a la ciudad, pero Jack soborna al cobrador.

La ciudad celebra la ceremonia de ascenso a comodoro de James Norrington, para la cual Elizabeth se pone un vestido que su padre le ha traído especialmente de Londres, pues alberga la esperanza de que ella y Norrington entablen una relación amorosa. Efectivamente, al finalizar la ceremonia éste propone matrimonio a la hija del gobernador, pero el encorsetado vestido juega una mala pasada a Elizabeth y la falta de aire hace que se desmaye, cayendo por un acantilado al mar. Al contacto con el agua el medallón dorado que llevaba al cuello, escondido a la vista de los demás, produce una llamada que atraviesa toda la costa. El comodoro Norringtton ve horrorizado cómo su amada ha caído pero la altura del acantilado y las rocas, que milagrosamente Elizabeth ha esquivado, le hacen desistir de su empeño de lanzarse desde ahí, y prefiere correr hasta el puerto con sus hombres.

Llegada a Port Royal
Jack Sparrow, que está en el muelle tratando de hacerse con un barco, se lanza al rescate de Elizabeth tras verla caer. Jack se da cuenta que el vestido que lleva ella es demasiado pesado y resulta casi imposible mantenerla a flote, por lo que se las ingenia para quitárselo y dejarla sólo con el canesú interior. Cuando consigue llevarla a tierra firme, Elizabeth sigue sin conocimiento y todos temen por su vida, pues tampoco está respirando. En un alarde de ingenio Jack rasga el corsé que lleva, permitiéndola respirar y escupir el agua ingerida.


Pelea en la herrería de Will
Aunque ha salvado la vida de Elizabeth, el comodoro y el gobernador, que ya han conseguido llegar donde está, no se conmueven y pretenden apresar a Jack por ser un conocido pirata. Elizabeth no está dispuesta a que arresten al hombre que la ha salvado y se interpone entre Sparrow y las armas que le apuntan. Jack, que tampoco está dispuesto a ser ahorcado, aprovecha la ocasión para tomarla como rehén y librarse así de la justicia. Su esfuerzo es en vano, sin embargo, pues es atrapado en la herrería donde trabaja Turner tras una lucha a espada entre ambos.

Elizabetl llegando al galeón pirata
Esa misma noche, Port Royal es atacado por el misterioso barco pirata Perla Negra y toda la ciudad se sume en el caos. Elizabeth es perseguida en su casa por los piratas Pintel y Ragetti que dicen buscar algo que les pertenece y que está en su posesión: el medallón. Cuando la encuentran, ella invoca el derecho de "Parlamento", por lo que sus perseguidores la llevan ante el capitán Barbossa, como dicta el código. Creyendo que es mejor no revelar su condición de hija del gobernador, Elizabeth se hace pasar por sirvienta y usa el apellido de Will, presentándose entonces ante el capitán como Elizabeth Turner. Pretende negociar el cese del ataque a Port Royal a cambio del medallón dorado que lleva al cuello, trato al que Barbossa accede, aunque la engaña y se la lleva en el barco.

HMS Interceptor 
Will Turner convence a Sparrow de que le ayude a encontrar a Elizabeth, que va a bordo del Perla Negra, a cambio de sacarle de la cárcel donde le han metido, trato que este acepta al saber que el apellido de Will es Turner. Ambos se hacen con el HMS Interceptor, un barco de la Armada Real, y parten en busca de la chica. Mientras navegan Sparrow hace saber a Will que es hijo de un pirata, William «Bootstrap Bill» Turner, Bill el Botas, antiguo camarada de Sparrow y un buen hombre.

El Interceptor (iza.) en el momento
 en que es  "requisado"
A bordo de la Perla Negra, Barbossa explica a Elizabeth por qué tienen tanto empeño en conseguir el medallón dorado: Se trata de oro azteca maldito, y todos aquellos que robaran las piezas doradas de su cofre de piedra quedarían malditos eternamente, serían inmortales aunque no podrían sentir nada y se transformarían en esqueletos vivientes a la luz de la luna. Ahora trataban de encontrar todas las monedas del cofre que habían ido malgastando en mujeres y alcohol. Lo que no sabe ella es que es la sangre de «Bootstrap Bill» - o la de su descendencia - se necesita para acabar con la maldición y al decir que ella se apellidaba Turner, los piratas la tomaron por hija.

Jack y Will hacen una parada en la Isla Tortuga para encontrarse con el pirata Joshamee Gibbs, que les consigue una tripulación para ayudarles a manejar el inmenso barco con el que se han hecho. Sparrow y su nueva tripulación se dirigen a la legendaria Isla de Muerta porque saben que es allí donde estará Barbossa. Jack utiliza su brújula mágica para llegar allí, puesto que es un lugar del que nadie conoce ruta. Durante la travesía, Gibbs cuenta a Turner que el Perla Negra pertenecía hace varios años a Sparrow y que Barbossa, el segundo al mando, se amotinó y abandonó a Jack en una pequeña isla desierta.

En Isla de Muerta, la tripulación maldita guarda todo el oro azteca recuperado en un cofre y es allí donde pretenden acabar con la maldición mediante el pago de sangre. Durante un ritual, Barbossa hace un corte en la mano de Elizabeth y lanza su medallón al cofre con la esperanza de que la maldición desaparezca. Sin embargo, tal hecho no ocurre por lo que Will y Jack, que habían desembarcado en la isla, aprovecharan el momento de confusión: Will consigue rescatar a Elizabeth - que había cogido de nuevo el medallón - de la isla, dejando allí a Jack inconsciente, puesto que sospechaba que pretendía entregarle a los piratas de Barbossa. La tripulación del Interceptor se acoge al código pirata y se marchan sin Jack.

Jack consigue salvar su vida al prometer a Barbossa que le entregará el nombre de la persona que necesitan, Will, para acabar con la maldición. Barbossa persigue al Interceptor y se libra una violenta batalla naval entre los dos barcos, que acaba con toda la tripulación del Interceptor hecha prisionera por Barbossa y el barco destruido. Will, que ahora sabe que necesitan su sangre para acabar con la maldición, amenaza con pegarse un tiro y caer al mar si no liberan a Elizabeth y al resto de la tripulación. Barbossa acepta el trato pero Will olvida mencionar dónde y cómo liberará a la tripulación por lo que Elizabeth y Jack son abandonados en una isla, un lugar familiar para Jack ya que allí le abandonó por primera vez Barbossa cuando se amotinó.

La perla Negra persiguiendo al HMS Interceptor

Jack cuenta a Elizabeth que fue en esta isla donde pasó tres días bebiendo ron tras ser abandonado a su suerte, hasta que un barco de contrabandistas le recogió. La leyenda, sin embargo, cuenta que Jack había escapado de la isla amarrando tortugas. Hacen una pequeña fiesta alrededor de una hoguera, y Jack se emborracha bebiendo ron. Cuando despierta con resaca, ve cómo ella ha usado todo el ron de la isla para hacer una enorme hoguera y usar el humo como señal.

Gracias a la señal acuden el comodoro Norrington y el gobernador Swann, volviendo a hacer prisionero a Jack. Swann no está dispuesto a ir a rescatar a Will pero Elizabeth convence al comodoro de que vaya a por él como regalo de bodas. Ante la expectativa de casarse con ella, el comodoro acepta. Jack propone un plan al comodoro para tender a los piratas una emboscada.

La tripulación y Barbosa
En Isla del Muerto, Barbossa está a punto de sacrificar a Will para pagar la deuda de sangre. Jack va a la gruta donde está Barbossa e interrumpe el sacrificio diciendo que la Marina Real les aguarda fuera, por lo que sería mejor acabar con la maldición cuando les hayan vencido. Jack aprovecha para robar una moneda del cofre sin que nadie se percate.

En la costa, el HMS Impábilo de la Royal Navy es atacado por los piratas malditos, que cuentan con la ventaja de la inmortalidad. Elizabeth escapa del barco y aborda la Perla Negra, que apenas cuenta con vigilancia, para rescatar a Gibbs y al resto de la tripulación de Jack que estaba allí apresada. Sin embargo éstos declinan ayudarla, puesto que ya tienen la perla en su poder.

Sparrow y Turner 
Con la mayoría de piratas en la batalla, Jack ataca por sorpresa a Barbossa, y cuando éste le clava su espada, a la luz de la luna y convertido en un esqueleto le muestra la moneda tomada del cofre, quedando los dos en igualdad de condiciones. Will y Elizabeth también luchan contra los pocos piratas que han quedado en la cueva. Jack consigue devolver al cofre la última pieza a la vez que Will entrega la suya y con la maldición acabada, Sparrow dispara un tiro mortal a Barbossa. Al acabarse la maldición, los piratas que habían ido a atacar la Marina Real ya no son inmortales por lo que son reducidos y apresados y puesto que su tripulación ha escapado en la Perla Negra, Jack queda de nuevo a merced del comodoro.

Abordaje de la Perla y el Intarceptor
En Port Royal, Sparrow es condenado a la horca por sus actos de piratería, pero Will, que no puede tolerar que ejecuten a un buen hombre, le intenta ayudar a escapar. Elizabeth ayuda a su vez fingiendo un desmayo y desviando la atención del comodoro pero el intento de escape no funciona y ambos son acorralados por la guardia del gobernador. Tras una conversación con el comodoro, que se da cuenta de que Elizabeth no le ama, Will es dejado en libertad. Jack Sparrow, por su parte logra escabullirse y es recogido por su tripulación a bordo del Perla Negra, que habían decidido volver a buscarle.

En el muelle, el Comodoro ordena un plazo de un día antes de reiniciar la persecución de Jack y la Perla Negra, como recompensa a sus recientes acciones. Por su parte, Will y Elizabeth se besan con pasión, mostrando al padre de ella a quién ha elegido como su prometido.
Despues de los creditos aparece Jack (el mono de Barbossa) que roba una de las piezas por lo que su maldicion continua.